domingo, octubre 14, 2007

una de melancolia... HEROES DEL SILENCIO


Como no, "Heroes del Silencio" o como siempre les llamamos "los heroes" Y si, tocaba una de melancolía, estos días la ciudad anda alborotada por las fiestas y desde luego por la vuelta del grupo insignia de Zaragoza. ¿Y yo? yo ando maldiciéndome por no haber hecho la puta cola, para pillar la entrada... maldita pereza. Pues nada a escuchar el "Avalancha" y demás, mientras los dibujaba recordando aquellos tiempos ¡Joder, han pasado casi veinte años! Puta melancolía, pero que coño! estos días recuerdo esa época con cariño y alegría, porque ellos fueron la punta del iceberg de una "mañomovida" en la que yo deambulaba en un colectivo llamado "Colectivo Activo" y del que salieron grandes dibujantes (Chus Saiz de Bedoya, Fernando Blanco, etc, etc) y como no en el que las noches de juerga se salpicaban llenas de individuos con ganas de hacer cosas, dibujando, cantando, escribiendo, pintando... y en aquellos garitos nocturnos te podías encontrar a todo tipo de personajes ¡Ya lo se! Ningún tiempo pasado fue mejor, pero que cojones aquellos fueron espectaculares, os lo digo yo que estuve allí.

Dicen que los dos conciertos han sido exitazos, y diosss como me alegro que alguien consiga en esta puñetera ciudad y en este desagradecido país, ser profeta en su tierra. Nunca fui un gran fan suyo, puedo decir que en aquellos lejanos años, fui a dos conciertos suyos y que compré un par de sus primeros discos. Pero eso si, puedo perjurar que siempre los defendí de la cuadrilla de quijotes que por estos lares proliferan. Pues nada "Heroes" mas heroes que nunca y gracias por haber marcado una preciosa época en mi vida.


Saludos




1 comentario:

Vagalume dijo...

La verdad, sobre eso de que ningún tiempo pasado fue mejor, tengo mis dudas; reconocer lo bueno de entonces, no significa renegar obligatoriamente de lo que venga.


la locura nunca tuvo maestro
para los que vamos a bogar sin rumbo perpetuo.
en cualquier otra dirección con
tal de no domar los caballos de la exaltación.
la rutina hace sombra a las pupilas,
que se cierran a los disfrutes que nos quedan.


¿Hace Valencia?